OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

domingo, 6 de diciembre de 2015

Reseña a "Casa de viento" en Rosario12 (por Beatriz Vignoli)





 enlace:

 

 http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-51700-2015-10-28.html

 

 por Beatriz Vignoli



"Sumo al anaquel / mi casa de viento: // escribo". Así comienza Casa de Viento, el segundo libro de poesía de Marta Ortiz, recientemente editado en Córdoba por Alción Editora. El libro, que este año en Salamanca (España) fue finalista del II Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador, se presenta este viernes a las 18 en el salón de lectura de la planta baja de la Biblioteca Argentina (Presidente Roca 731) con la autora, junto a sus colegas Susana Szwarc, Alejandra Méndez, Diego Colomba y Juan Maldonado, y un cierre musical por Ariel Isern.

 

Marta Ortiz nació y vive en Rosario (Santa Fe). Profesora y Licenciada en Letras por la Universidad Nacional de Rosario, es una generosa militante de la literatura que colabora en antologías, participa en festivales y lecturas, coordina talleres y reseña obra de otros poetas en su blog Vuelo de noche (http://marta-ortiz.blogspot.com/), llamado así por su libro de narrativa El vuelo de la noche. Este obtuvo el premio de cuento en la Bienal Internacional Puerto Rico 2000 y salió en 2006 por La Editorial de la Universidad de Puerto Rico. También publicó Diario de la plaza y otros desvíos (poesía, El Mono Armado, Buenos Aires 2009) y Colección de arena (cuentos, Editorial Fundación Ross, Rosario, 2013).

 

Casa de Viento se abre con un regreso mediante la palabra poética a la patria personal de la felicidad: la casa de la infancia. El retorno es imposible, pero la memoria no vuelve con las manos vacías. Aquella dicha inocente no es reencontrada; se ha perdido para siempre y desde siempre. No obstante, en su lugar la autora construye un espacio para la belleza, donde la imprecisión de la imagen recordada ofrece margen a la metáfora: "'Pétalos de cerezo caen:/ ¿es belleza o ilusión?'// Cifra de infancia y juventud,/ gotea/ el árbol/ la breve vía láctea/ cubre el piso".

 

Las citas literarias (como los dos versos sobre los pétalos de cerezo, un haiku del poeta japonés Saigyo) ayudan a hacer pie en una materia casi inasible. La siguiente sección ancla en el presente, con disparadores bien precisos: un sismo, una inundación, y una conversación en el Museo Estévez con uno de los poetas invitados al Festival de Poesía. Los estremecedores poemas "Caña de bambú" (leído en el festival Grito de Mujer Rosario 2011) y "Flores ácidas" son homenajes a dos jóvenes víctimas de femicidios legitimados por no tan remotas sociedades.

 

La sección "clausura" afronta otro desafío: la evocación de una hermana fallecida, bajo la forma de un diario lírico de apuntes en presente donde la niñez (una vez más y por otro camino, mezclada con una agonía casi propia) parece volver. Le sigue un quinto tramo final de Condensados, instantáneas evanescentes de alta densidad: "sobre la chapa roja/ las flores de noviembre// decide no tocarlas// gira la llave de contacto/ pone el cambio y arranca// diminutas grageas en el asfalto/ alilan lo oscuro". La de la poeta rosarina Beatriz Vallejos, nombrada en uno de los epígrafes, pareciera ser una influencia posible.